Soluciones para empresarios

A estas alturas de la crisis, estamos simultáneamente cansados de oír malas noticias y de no saber por dónde hay una solución al problema financiero.

Pero soluciones siempre hay, con confianza y conocimiento se llega a darle la vuelta a la situación.

España en su conjunto se ha comportado, una vez más en su historia, como un “nuevo rico”, ha crecido por encima de sus posibilidades reales en base al ahorro exterior (deuda privada y pública interior) y creando “burbujas” en la mayoría de sectores, de manera que debemos cotejar la situación de nuestra empresa con esta fase de desapalancamiento actual y preguntarnos:

  1. ¿Todas las inversiones han sido rentables?
  2. ¿Los precios de las inversiones han sido los justos? ¿Retorno/Pay-Back’s de las mismas en plazos correctos?
  3. Si hemos crecido con deuda, ¿hemos analizado entidad, producto, condiciones, etc.?
  4. Si hemos obtenido excedentes, ¿hemos analizado entidad, producto, condiciones, etc. de inversión?
  5. En la elaboración del plan de negocio, ¿hemos tenido en cuenta el máximo de datos macroeconómicos? (España, zona Euro, mundial).

Para no extendernos, creemos que una buena aproximación a la salida del problema sería:

  1. Ser pragmático y prudente al 100% respecto a decisiones pasadas, presentes y futuras.
  2. Tener conocimiento máximo de datos macroeconómicos de la zona Euro: Producto Interior Bruto (PIB), Índice de Precios al Consumo (IPC), masas monetarias (M1, M3), evolución de tipos de interés, políticas del Banco Central Europeo (BCE), prima de riesgo.
  3. Tener conocimiento máximo de datos económicos de las entidades bancarias: Core Capital, impagados, Credit Default Swaps (CDS’s), solvencia y liquidez, decisiones pendientes de la administración correspondiente, etc.
  4. Leer con asiduidad prensa nacional e internacional de cariz económico para interpretar (y adelantar) mejor las declaraciones de los gobernantes y sus acciones legislativas.
  5. Monitorizar los parámetros básicos de éxito de la compañía (Key Success Factors, KSF). Como ejemplos, según el sector, periodo de cobro de clientes, pago a proveedores, rotación de stocks, diferencias entre activo corriente y pasivo corriente, tesorería/flujo de caja, etc.

Dirigentes y altos funcionarios de la Unión Europea con los que habitualmente compartimos información y documentación nos comentan que con mayor conocimiento económico-financiero-fiscal las empresas se habrían evitado deudas astronómicas o simultáneamente falta de liquidez, casos de adquisición de productos tipo participaciones preferentes o subordinadas, planes de expansión equivocados, etc., de manera que les invito a crecer en este ámbito, ser más europeos –pues allí es donde se están tomando las decisiones que nos afectan- y, como primera derivada, disminuir la intersección/exposición con el riesgo país.

En futuros documentos podremos hablar de cómo ha evolucionado el PIB de las empresas españolas que sólo venden a mercado nacional o mercado mixto (nacional/internacional), de conceptos como las masa monetarias M1 y M3 que dan idea en qué fase del ciclo económico se está, índices de predicción de la evolución del PIB, CDS’s de las entidades bancarias para monitorizar el riesgo de activo y pasivo, ciclos del Euribor, actas del BCE, cesta de divisas, nivel aconsejable de deuda en balance, fondo de maniobra correcto, Return on Assets (ROA), Return on Equity (ROE), calidad del pasivo, financiación de una Start-Up, forma legal de la empresa, etc.

En nuestro caso, llevamos más de 10 años asesorando a particulares, empresas y administraciones públicas de Europa y disponemos suficiente conocimiento y datos para entender los ciclos expansivos y los recesivos y sabemos que cada empresario valora su problema como muy importante, de manera que, además de ir publicando conceptos macro y microeconómicos que, sin saberlo, nos afectan a la marcha económica de nuestra organización, estamos gustosamente abiertos a una dinámica de preguntas y respuestas.

Artículo publicado en la revista de la Fundación ASIMA

12 de abril de 2013 por Albert Vila | Temas: Empresa, Gestión

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